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lunes, 28 de enero de 2013

Mi Pequeña, Ágil Y Escurridiza Ardillita


Si hasta no hace mucho les contaba que mi hijo se me asemejaba a un gran y pesado rinoceronte, por estos días la cosa ha cambiado y mucho. Ahora es como una pequeña, ágil y escurridiza ardillita, especialmente cuando se trata de alcanzarlo para ir a dormir.

Sus ojitos lo observan todo con curiosidad consciente y sus movimientos ya son los propios de una mayor seguridad en sus propias capacidades.

Mi ardillita busca mil escondrijos con tal de evitar la hora del sueño, y cuando éste llega, al parecer inexorable, se despereza y busca algún quehacer para espantarlo sin pudor. Mi ardillita trepa por las camas y se esconde debajo de las mesas o tras las puertas. Mantiene una lucha incansable, vence una y otra vez hasta que por fin cae extenuada y a deshora.

Pero mi ardillita nunca desfallece, cada día juega al mismo juego, cada día vence y cada día cae rendida hasta que sus ojitos almendrados, ojitos curiosos, sagaces y vivaces vuelven a abrirse y vuelta a empezar.

Ardillita dormilona, ardillita remolona. Y una vez despierta vuelve a ser mi pequeña, ágil y escurridiza ardillita...

miércoles, 11 de enero de 2012

Curioso Y Preguntón


Se que la curiosidad y la atención constante son características harto comunes en todos los niños, supongo que unos mas que otros pero, en general, todos son unos pequeños curiosones. 

Siempre he admirado a esas personas que están continuamente aprendiendo, siempre preguntando y que además su memoria lo retiene todo. También es verdad que estas personas, al cabo de un rato, terminan agotando, pues parece que nunca descansan y eso es doblemente admirable. Son personas que aprenden muy rápido y que además procesan muy bien toda la información que les llega.

Supongo que todos comenzamos siendo así y con el tiempo unos siguen manteniendo esa curiosidad innata y otros no tanto. Estoy segura de que todas tenemos muchas anécdotas sobre la curiosidad desafiante de nuestros hijos. Yo tengo algunas. 

Nuestro peque, realmente presenta siempre una escucha "activa" y la vista ni les cuento. Ayer estábamos con papi en el supermercado y yo estaba con el peque en brazos mientras papi pagaba, por su lado, el peque observaba todo lo que hacía papi. Cuando papi tenía que introducir la tarjeta para el pago se acercó mas a la máquina sin darse cuenta de que haciendo eso le tapaba la visión al peque. Me quedé con la boca abierta cuando el peque empujó a papi con premura hacia un lado para poder seguir viendo la operación y no perderse nada. 

En la guardería me han dicho mas de una vez que el peque lleva un control exhaustivo de las idas y venidas de todos en el centro. Su clase está casi a la entrada y él puede ver todo desde la puerta que no es mas que una especie de verja donde incluso él se sube para poder tener mejor visión. Al parecer, el peque juega y atiende a sus clases pero si alguien pasa por delante de la puerta él ya está controlando.

Muchas veces, en casa, en la calle, en cualquier sitio y en cualquier situación estamos hablando o él parece estar muy entretenido y de repente dice: "Ninooooo ninoooo niiiii nooooo"... y es entonces cuando te das cuenta de que a lo lejos suena la sirena de una ambulancia y él ha estado pendiente de lo suyo y de lo de más allá.

Su frase favorita hasta el momento y que no deja de repetir es: ¿Y eso qué es?, señalando con su dedito y mirándote en espera de una explicaciónNunca desfallece, nunca tira la toalla. Se marca sus propios retos, ahora está empeñado en ponerse los calcetines y los zapatos él solito y lo del tenedor ya lo tiene casi dominado.

Nunca fui tan consciente de la máxima atención que mantiene en todo hasta que hace cosa de un mes, mientras subíamos las escaleras para llegar a casa, yo iba sacando las llaves y él me las pidió. El manojo de llaves cuenta con muchas llaves y el peque fue pasando una a una hasta llegar justa e inequívocamente a la llave de casa, y hasta la colocó en horizontal que es como se introduce esta llave en la puerta. Me quedé muda de la impresión, jamás le había enseñado eso y ni tan siquiera me había dado cuenta de que él había estado observando todo el tiempo. En situaciones como esta es inevitable que venga a mi memoria aquella frase de Robert Fulghum‎"No nos preocupemos de que nuestros hijos no nos escuchen; preocupémonos porque siempre nos están observando". Qué responsabilidad tan grande y qué inconscientes somos la mayoría de las veces de que tenemos ese público incansable y sediento de aprendizaje


No me malinterpreten, estoy muy contenta con que sea así, curioso y preguntón, es solo que creo que me falta el tiempo para asumir esto, porque con tanta curiosidad y tan rápida asimilación tengo la sensación de que crece muy deprisa. De que todo va mas rápido de lo que yo quisiera y me temo que, mas lento de lo que él desea a juzgar por esa prisa que tiene por aprenderlo todo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

NY: Peques Y Viajes


En menos de una semana de viaje nuestro peque ha dado un salto enorme en su aprendizaje. Siempre he sabido que se aprende mucho viajando pero nunca pensé que tendría una constatación tan clara y en tan poco tiempo. La curiosidad por todo lo nuevo y la cantidad de horas que el peque permanece despierto supongo que hacen que haya avanzado a pasos agigantados.

Esta semana está siendo todo un caos en cuanto a rutinas y horarios se refiere, nunca comemos ni dormimos a las mismas horas.  Es  más, las comidas son totalmente diferentes y el tiempo destinado al descanso es mas bien escaso. Nuestros días son largos y agotadores y, por suerte o por desgracia, como en toda gran ciudad los trayectos para ir de un sitio a otro son largos. Algo a lo que nosotros no estamos nada acostumbrados. Con lo cual, nuestro peque hace sus pocas siestas en el coche. 

Tal y como comenté en "New York, New York", esta ciudad está llena de luces todo el tiempo pero especialmente por estas fechas. Y tal y como esperaba, para nuestro peque ha sido un foco de constante atención. Le faltan ojos para poder empaparse de todo. La frase de la semana ha sido: "¿¿Y eso que es??", dicho en su media lengua, señalando y con cara de asombro. Ha aprendido a pedir comida (las horas se nos van tan rápido que alguna vez se nos ha pasado su hora de comer), y a decir : "frío". También nos ha brindado algunas escenas escabrosas fruto del cansancio y de su reivindicación de independencia.

Aquí es un turista mas, y no quiere trato preferente salvo en la cantidad de tomas al día, quiere caminar como todos los demás, un plato y un tenedor como el de los adultos y la misma comida que los adultos. Y nada de partirla en trocitos pequeñitos, no señor, él también quiere dar grandes mordiscos.

Tan acostumbrado está a que sea yo, su mamá, la que le de de comer y lo acueste a dormir que, cuando tiene alguna de estas necesidades, lo tengo ya pegado a mi reclamando lo que le corresponde. Y pensar que algunos lo llaman mamitis, no, es simple asociación de ideas y que mamá es mamá por supuesto, ahí si que pueden "llamarme egoísta" con total libertad.

Definitivamente, el ser humano tiene una capacidad de adaptación suprema, incluso desde su mas tierna infancia, lo se porque en medio de todo este caos de horarios y viajes nuestro pequeñín ha sido un ejemplo perfecto de ello. Peques Y Viajes no son incompatibles.


viernes, 2 de diciembre de 2011

Rituales De Adormecimiento Infantil



Hoy, me he dedicado a investigar un poco sobre algo que tenía pendiente desde hace mucho tiempo. Y es que mi peque, desde muy chiquitín tiene la costumbre de coger sus orejitas, las nuestras, o las de quien pille cuando tiene sueño. Ese hábito, ese ritual, nos ha permitido saber en todo momento cuándo está cansado y tiene sueño (ojalá fuera igual cuando tuviera hambre). 

Son muchas las veces en que otras madres nos hacen notar la suerte que tenemos con sus avisos pues no siempre es fácil identificar lo que te está queriendo decir el niño. La verdad es que yo no le había dado mucha importancia pero ciertamente nos ha resultado muy útil. Pues bien, me he dedicado a indagar un poco y me he encontrado con que éste tipo de hábito forma parte del ritual de adormecimiento para pasar del estado de vigilia al estado de sueño. Otros niños, por ejemplo, necesitan su muñeco preferido (los famosos "objetos transicionales"), chuparse el pulgar o balancearse en la cama.

Al parecer, durante el segundo año de vida del niño comienzan a aparecer mas dificultades a la hora de conciliar el sueño ya que están mas excitados ante el nuevo campo de posibilidades que se presentan ya a su alcance. Es mas, incluso he leído que el ansia y la excitación es tal que los niños ponen todos los medios a su alcance para quedarse despiertos. Y  aquí he encontrado la respuesta a lo que hemos venido notando en casa desde hace una semana, pues a la hora de dormir, el peque muestra signos tener sueño pero pareciera que luchara contra eso. Nos está costando todo un triunfo conseguir que se quede dormido en las noches.

Es por ello que, para estos casos y como norma general, nos dan algunos consejos; evitar horarios irregulares, los ambientes ruidosos  y agitados, y la sobreestimulación del niño. Sobre los efectos de los horarios irregulares he hablado anteriormente en "La Vecinita Del Primero Nunca Sonríe".

Muchas veces, incluso poniendo en práctica estos consejos, como es nuestro caso, no es fácil conseguir que el pequeñín se duerma, pues su curiosidad y sus ganas de seguir investigando es tal que hacen hasta lo imposible por mantenerse despiertos. Luego, cuando realmente quieren conciliar el sueño recurren a aquello que mas les ayuda y que con el tiempo se convierte en un hábito o en una manía. 

¿Tienen sus hijos algunas manías o Rituales De Adormecimiento Infantil a la hora de conciliar el sueño?.